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Ayuntamiento de Valladolid

Perfil biográfico de Ángel Ferrant


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890-1910: Ángel Ferrant nace en Madrid en 1890, hijo de un conocido pintor, Alejandro Ferrant. En su período de formación cursa los estudios de Bachillerato y asiste a diversas escuelas dedicadas a la enseñanza práctica de las artes, decantándose pronto por la escultura. En 1910 empiezan sus primeros pasos en el mundo del arte, presentándose a la Exposición Nacional de Bellas Artes, en la que obtiene una segunda medalla por la obra La cuesta de la vida, de estilo realista y sentimental.

· 1913-1918: En 1913 Ferrant visita París por primera vez. El contacto directo con el arte de vanguardia le impresiona profundamente: "Una estancia en París en el año 13 fue para mí un revulsivo. Los futuristas italianos exponían allí y el cubismo se hallaba en su plenitud". En estos años se producen sus acercamientos iniciales a movimientos de ideas reformistas como la Institución Libre de Enseñanza y prosigue su actividad en el entorno de las Exposiciones Nacionales y los concursos institucionales (Concurso para el Monumento a Cervantes).
· 1918-1920. En el año 1918 realiza una oposición a la plaza de profesor de modelado y vaciado en la Escuela de Artes y Oficios y es destinado a La Coruña, donde pasa dos años. En esta época, de escasa producción artística, entra en contacto con personajes renovadores de la escena artística, núcleo del que posteriormente saldrá la revista Alfar. En 1920 traslada su plaza de profesor a Barcelona, que se hallaba en plena agitación artística.
· 1920-1926: En sus primeros cinco años en Barcelona realiza pocas obras, dedicándose a asimilar todos los cambios que se estaban gestando en la escena artística. Paralelamente se produce el inicio de su faceta de escritor, desarrollando una serie de artículos titulados La escultura y su área (1923). Tras este proceso de maduración presenta dos desnudos en la I Exposición de Artistas Ibéricos, obras marcadas por nuevas influencias, como el gusto por el arte primitivo y arcaico, liberándose de la carga sentimental y anecdótica de la escultura tardorromántica. Este mismo año entra en relación con el pintor uruguayo Rafael Barradas y la tertulia, el Ateneíllo, que se estableció en la casa de éste último en Hospitalet. En 1926 obtiene el único premio del Concurso Nacional de Escultura, promovido por el Ministerio de Instrucción Pública, por su relieve La escolar. Esta obra se expone por primera vez en la exposición inaugural de las Galerías Dalmau al año siguiente.
· 1927: Ferrant se presenta a dos concursos y obtiene dos fracasos: el del monumento al poeta Curros Enríquez, organizado por la Real Academia Gallega y el promovido para la realización de un grupo escultórico para la Plaza de Cataluña (Barcelona). Los sucesivos rechazos por parte de los representantes del arte oficial le apartan definitivamente de la vía "oficialista". Continúa con sus clases de modelado en las que intenta transmitir su visión del arte con nuevos métodos pedagógicos, labor que le lleva a Viena en el año 1927 con una beca de la Junta de Ampliación de Estudios.
· 1928-31: Sus contactos con el círculo posnoucetista barcelonés, entre los que estaban Granyer, Rebull y Casanovas, le animan a exponer en canales de exhibición no estrictamente institucionales como la Sala Parés (1928) con la Associació dÒEscultors, la Exposición Universal de Barcelona (1929), el Saló dels Evolucionistes (Sala Parés, 1931), la Exposición de Primavera y el Círculo de Sant Lluc (1932) y en la inaugural de las Galerías Syra con el pintor Francesc Domingo (1931). Ferrant, influido por cierto mediterraneísmo, descubre, en estos momentos, los recursos que proporcionan el acercamiento a modelos de estatuaria griega arcaica y egipcia y a las capacidades expresivas de los materiales. De este año data una de su obras más significativas, Mujeres en reposo. En esta época viaja a París y Bruselas (1929) y Berlín y París (1931).
· 1932-1934: Sus actividades dentro de la renovación pedagógica tuvieron resonancia pública tras la aparición de un texto, Diseño de una configuración escolar, en el que proponía un nuevo plan de enseñanza que suscitó una fuerte y duradera polémica. Este año realiza una serie de Objetos de influencia anti-artística y mironiana en los que transforma y ensambla fragmentos de objetos, resultando una nueva obra cargada de sugerencias y sorpresas. En el año 1932 se funda los Amics de l'Art Nou (ADLAN), grupo al que pertenece como socio fundador, que promovía la celebración de actividades culturales, encaminadas a la difusión de artes nuevas. Entre las exposiciones que organizaron destacan la del Circo en miniatura de Calder, las últimas obras de Miró y sus Objetos. El conocimiento personal de ambos artistas marcará definitivamente la trayectoria de Ferrant.
· 1934-1936: En 1934 traslada de nuevo su plaza, esta vez a Madrid, donde proseguirá hasta el final de su vida su labor de profesor en la Escuela de Artes y Oficios. En la capital continúa su labor defensora del nuevo arte, organizando la sección madrileña de los ADLAN y colaborando con la revista canaria Gaceta de Arte, donde se publica la primera monografía sobre Ferrant. Su obra sobre papel se aparta de la línea pura sin claroscuro de influencia picassiana que había predominado hasta la fecha, para convertirse en un medio de expresión generado a partir de grafismos, manchas, trazos y texturas, bajo la influencia de Klee. En 1935 crea para la Asociación Auxiliar del Niño un Taller de Arte Infantil en donde pone en práctica sus ideas de renovación de la pedagogía artística. Entre las actividades promovidas por ADLAN, Ferrant participa en la organización de la exposición de Picasso en el Centro de la Construcción de Madrid. Este año participa en tres importantes exposiciones: la Exposición Logicofobista (Barcelona), la de Objetos surrealistas (París) y la de Arte de Vanguardia (Tenerife). En la revista Gaceta de Arte aparece el texto Dibujar, dibujar mucho, dibujarlo todo desde el principio.
· 1936-39: Durante la guerra estuvo implicado en diversas acciones de conservación del patrimonio en la delegación de Madrid de la Junta Central del Tesoro Artístico. Ferrant realizaba las visitas e incautaciones por los pueblos de la región centro y elaboraba los dictámenes de la Junta. Asimismo realizó una importante labor en el archivo fotográfico de obras incautadas, cuya formación y mantenimiento se deben a él.
· 1939-40: Ferrant sorprende tras la guerra con una serie de obras en las que su vuelta a la figuración no supone una vuelta a los planteamientos artísticos promovidos desde el arte oficialista y académico. Se trata de La Tauromaquia, conjunto de relieves en barro cocido, en los que la fiesta se refleja como un espectáculo lúdico donde los detalles se realzan con osados procedimientos compositivos. También relieves de este año son un conjunto de obras que se interesan por tipificar personajes y actitudes a través de simples sugerencias y la serie La Comedia Humana, cabezas de piedra o de yeso en las que la fuerza expresiva del material y su sensación volumétrica ayudan a alejar de los rostros cualquier vocación anecdótica. Fruto de sus estudios sobre el juego y la combinación de piezas invariables surge el Maniquí estereotómico, pequeño muñeco compuesto por el ensamblaje de distintas piezas, que le permite adoptar numerosas posturas. A lo largo de su trayectoria Ferrant realizó otros cinco muñecos articulados, como la Mujer de circo (1953).
· 1942-44: Su primera exposición individual tras la guerra tiene lugar en la Galería Argos de Barcelona, donde muestra las cabezas de La Comedia Humana, la Tauromaquia y varios dibujos. En 1943 trabaja en la realización de unas esculturas móviles para la fachada del Teatro Albéniz que representan las diversas provincias. Su participación en el I Salón de los Once (Galería Biosca, Madrid), apoya la labor de Eugenio d'Ors y su Academia Breve de Crítica del Arte, en su intento de dotar de nuevos aires al panorama artístico madrileño. Por otro lado, sus necesidades económicas le hacen aceptar obras de encargo como el San Francisco para la Escuela de Ingenieros de Montes y parte de los bajorrelieves de la columna de La Rábida, dedicada al Descubrimiento.
· 1945-1946: Durante el verano, pasado en las playas de Galicia, realiza la serie Objetos hallados: Estas obras enlazan una técnica compositiva de orientación surrealista y una interpretación de la naturaleza como agente creador, proponiendo una mirada estética sobre el mundo que, a la vez, cuestiona y reafirma la idea de escultura. En el III Salón de los Once, en una sala individual, expone el Maniquí, los Objetos hallados y los relieves de personajes de 1939.
· 1947-1948: Este año realiza y expone en la Galería Clan las denominadas por él Esculturas ciclópeas, conjunto de obras formadas por varias piezas de piedra o barro que, por asociación, sugieren una figura antropomorfa. Participa igualmente en algunas exposiciones colectivas (Buchholz, III Antológica de la Academia Breve). En 1948 entra en contacto con el pintor Mathias Goeritz, promotor de la Escuela de Altamira, con el que le unirá una estrecha amistad. Con Goeritz publica el libro Figuras del mar, con texto del pintor y dibujos del escultor. Las Galerías Clan y Palma permiten el acercamiento entre Goeritz, Palencia y Ferrant y el enlace con la estética telúrica de preguerra.
· 1949: Este año expone sus Móviles (Galería Palma), realizados el año anterior y con los que entra en diálogo con su amigo Calder. A partir de este momento el interés por el movimiento y el equilibrio se hacen predominantes en su obra. De 1949 es la serie Estáticas, contrapunto experimental a los móviles. Participa en el II Salón de Octubre (Barcelona), invitado por jóvenes artistas catalanes y la revista argentina Ver y estimar le dedica un número monográfico.
· 1950-1952: Este año y los dos siguientes realiza obras en materiales humildes, incorporando técnicas y formas del arte primitivista y empieza la serie Tableros Cambiantes, donde es posible variar de posición piezas de distintas formas dispuestas sobre un plano. Su interés por la actualidad artística le lleva a hacer la presentación en Madrid de los pintores Tàpies, Ponç y Cuixart en el VII Salón de los Once. Los contactos entre artistas se hacen cada vez más frecuentes, pudiendo concebir el escultor Eudald Serra y Ferrant una exposición itinerante con esculturas y dibujos de cuatro escultores (Serra, Ferreira, Oteiza y Ferrant), que pasó por Barcelona (Galerías Layetanas), Bilbao (Galería Studio) y Madrid (Galería Buchholz). A pesar de su oposición inicial, participa en la I Bienal de Arte Hispanoamericano. En 1952, publicado por la Escuela de Altamira, aparece el texto más conocido de Ferrant, La esencia humana de las formas, ilustrado con dibujos propios. Paralelos a sus obras más innovadoras realiza varios encargos de escultura aplicada para hoteles de Madrid y Segovia.
· 1953-1954: En este año realiza un viaje a Tenerife para visitar a su amigo Eduardo Westerdahl, y entra en contacto con el grupo de jóvenes artistas canarios, entre los que se encuentran Manolo Millares y Martín Chirino. Participa en varias exposiciones colectivas a lo largo del año: II Bienal de Sao Paulo, III Salón de Jazz, organizado por el Club 49 y las Galerías Layetanas y Arte Fantástico. En el terreno escultórico profundiza sobre la idea de estático cambiante a través de nuevos tableros y de nuevas figuras articuladas que giran sobre un eje (Mujer de circo). En 1954 sufre un accidente de coche y queda casi inmovilizado durante dos años, en los que desarrolla una intensa actividad como dibujante.
· 1955-1956: La III Bienal de Arte Hispanoamericano le dedica una sala de honor donde expone 22 obras que van de 1927 a 1954 y obtiene el Gran Premio, compartido con Pablo Serrano. Simultáneamente aparece su libro ¿Dónde está la escultura?, publicado por el Club 49. En 1956 participa en la exposición Arte Abstracto Español en Valencia y Ferrant empieza a relacionarse y exponer con el grupo de jóvenes artistas vinculados al arte abstracto, especialmente con miembros de El Paso.
· 1957-1958: Ferrant presenta en Barcelona, en las Galerías Syra, su más reciente producción, un conjunto de 24 esculturas y 31 dibujos, agrupados bajo el título Todo se parece a algo. Su presencia en Barcelona, recuperado de su graves lesiones, fue muy celebrada en el ambiente artístico y en los medios de comunicación. Durante su estancia le fue entregado el premio Julio González en el I Salón de Mayo. En 1958 adopta definitivamente el uso del hierro con la denominada Serie Texas. Este nuevo material le permite trabajar con formas más estilizadas que parecen dibujos en el aire.
· 1959: Las obras de Ferrant empiezan a verse con regularidad en los circuitos internacionales, siempre en colectivas junto con las de los más jóvenes. Este año expone en Pittsburg y Amsterdam. Este hecho lleva aparejado sus primeras ventas a coleccionistas extranjeros. Entre mayo de 1958 y abril de 1961 realiza una pieza de hierro por mes. Este conjunto fue denominado por él Escultura infinita o interminable, en la que cada escultura está constituida por varias piezas de hierro que pueden articularse en distintas posiciones, posibilitando hacer y rehacer varias esculturas con los mismos elementos.
· 1960-1961: Ferrant es elegido para participar en la XXX Bienal de Venecia, donde exhibe la primera parte de la escultura infinita bajo el nombre Serie Venecia, recibiendo el Premio Especial de la Fundación David E. Bright de Los Angeles. Su delicado estado de salud y frecuentes recaídas no le impiden seguir elaborando un nuevo conjunto de obras en hierro, la 2ª Serie. Después de exhibirse en Venecia sus obras viajan a Barcelona (Museo de Arte Contemporáneo), Madrid (Galería Neblí) y Bilbao (Museo de Bellas Artes) y también expone en Londres (New London Gallery). Su imaginación creadora, más interesada en proponer preguntas que en responderlas, se acabó unos meses después, en agosto de 1961. Ese mismo año tuvo lugar un homenaje de los escultores catalanes a su figura con una exposición celebrada en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES DE FERRANT DESPUES DE SU MUERTE

  • 1975: Galería Juan Mas (Madrid y Barcelona)
  • 1980: Fundación Joan Miró (Barcelona)
  • 1983: Palacio de Cristal (Madrid), organizada por el Ministerio de Cultura
  • 1997: Museo Pablo Gargallo
  • 1999: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

O. F.