MIQUEL MONT
Olvidar, borrar, borrar, despacio
La obra de Miquel Mont es una de las más relevantes del momento en el ámbito de una abstracción que transita en latitudes de notable ambivalencia, pues se desliza en intersticios que se abren entre el carácter bidimensional en el que tradicionalmente tendemos a situar a la pintura y esa deriva tridimensional, cercana a lo escultórico y a las polÃticas del dispositivo, a la que no tardó en dirigirse su práctica. El trabajo del artista catalán, que reside en ParÃs desde los años noventa, tiende, por tanto, a dilatar los lÃmites de lo que entendemos por pintura. Explora con rigor sus particularidades en términos de escala, proporción, material, superficie o color, y acude a materiales industriales, o a elementos habitualmente ajenos a la tradición de la pintura, para vertebrar su investigación. En ésta, se deslizan, además, motivos que nos hablan de un interés por lo polÃtico y por lo afectivo, por la crÃtica institucional y por las herencias del arte conceptual. Prueba de ello es la notable presencia del lenguaje en su obra. Mont es un conocedor de la historia de la pintura y en su ya dilatada trayectoria ha demostrado una gran audacia para leer las prácticas contemporáneas. La exposición de la que será objeto es la más extensa realizada hasta la fecha e incluirá obras de sus series más reconocidas.Â