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Ayuntamiento de Valladolid

ELENA AITZKOA. Zarza Corazón

12-07-2019

ELENA AITZKOA. Zarza Corazón
Capilla. Del 22 de junio al 13 de octubre de 2019 

El trabajo de la artista vitoriana Elena Aitzkoa tiende a ser enmarcado en el campo de la escultura, algo que no parece contradecir su intervención específica en la Capilla de los Condes de Fuensaldaña, uno de los espacios de exhibición más relevantes de nuestro país. Al fuerte componente formal que destila su obra se suma sin embargo un interés por la música y la poesía, que no actúan como meros vertebradores del material sino como elementos visibles y activos, como se desprende del talante performativo que gobierna toda su obra.

Zarza Corazón, la intervención de mayor escala realizada por la artista hasta la fecha, está compuesta por un número importante de obras de formatos y materiales diversos que se diseminan a lo largo y ancho de la Capilla. Aitzkoa ensambla en sus piezas muy variadas nociones temporales, pues en ellas el pasado y el presente configuran una unidad indivisible.

Si observamos con atención las esculturas de Elena Aitzkoa percibimos un interés por el retal, por fragmentos que podrían haber formado antes parte de otros objetos y que se reconfiguran en nuevas “situaciones”. Parecen estar siempre ocurriendo, alojadas en la imprecisión del que se sabe proclive a quién sabe qué posibles contingencias.

 Y es que en la obra de Elena Aitzkoa lo vivido tiene una impronta esencial. La libertad que se adjudica para acudir a elementos tan dispares, no ya sólo dentro del ámbito de la escultura sino también de la poesía o de la música, produce “momentos” de frescura y exuberancia asombrosos. Uno podría pensar que, si regresa a ver la exposición tras una primera visita, todo podría haber cambiado de sitio, mutado, evolucionado hacia direcciones imprevisibles. No es de extrañar que muchas de las esculturas de la artista tengan el aspecto de hatillos que pudieran trasladarse de un lado a otro, acompañando tal vez a la artista en sus andanzas.

A este dinamismo, y al citado potencial transformador de su obra, contribuye el espacio de la capilla, con su luz cambiante y con la tensión entre la iluminación artificial y la natural.

Vitoria born Elena Aitzkoa’s work is usually framed in the field of sculpture, something that this exhibition at the Museum’s Chapel of Condes de Fuensaldaña Chapel , one of Spain’s most important exhibition spaces, certainly comfirms. However, to the strong formal aspect of her work the artist adds her inclinations towards music and poetry, elements that turn out to be visibly active, such is the performative taste of her work.

Zarza Corazón, which we may translate into something like Bramble Heart, is the largest exhibition by the artist to date. It comprises an important number of works in different media and formats scattered across the space. In her pieces, Aitzkoa puts together various temporal notions, for past and present are intertwined in one single unit.

A close inspection of her works reveals an interest for leftovers and fragments of other objects that are systemically reconfigured in new “situations”. Things are seemingly happening in an imprecise scenario, one open to whatever possible contingencies.

In her work, her own vital experience plays a key role. The freedom and the immediacy under which she intermingles such diverse media, including music and poetry, produce moments of outstanding freshness and exuberance. On entering the space for the second time after a first visit, one would be inclined to think that things have changed their position, that they may have muted, transformed or somehow suffered a displacement towards unpredictible regions. It is no surprise that many of her sculptures are similar to bundles that could accompany the artist in her movements.
The space of the chapel contributes to this dynamism and the aforementioned transformative potencial with its changing light and the blend of artificial and natural illumination.