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Con Parques Naturales el Museo Patio Herreriano presenta la más importante revisión de la obra de Juan Ugalde (Bilbao, 1958) hasta la fecha. La muestra cuenta con trabajos en diversos formatos incluyendo proyecciones en vídeo, un montaje exterior a las salas y algunas series significativas como las realizadas sobre fotografías de Luis Baylón. A través de las 45 obras seleccionadas para la muestra es posible conocer la trayectoria de Ugalde después de la disolución de Estrujenbank, el grupo que él mismo había fundado junto a Patricia Gadea y Dionisio Cañas. Estas obras van de 1992 hasta el 2003 y representan una completa panorámica de su segunda etapa.
Según Dionisio Cañas la obra de Ugalde se enmarca en el contexto de la llamada "nueva figuración" durante su primera etapa (entre 1978 y 1986). Ugalde y otros artistas incluyen en su obra pictórica referencias al mundo del cómic, al paisaje urbano y a las imágenes de consumo. Para muchos de ellos la figura de Luis Gordillo será decisiva en la asimilación de los temas y las técnicas del pop dentro del contexto de herencia surrealista que se daba en España y con la consagración de los grandes maestros de la tradición informalista como telón de fondo. Desde mediados de los ochenta hasta 1992 Ugalde incorpora nuevas ideas a su trabajo artístico y tras una estancia de tres años en Nueva York regresa a España para desarrollar algunos proyectos colectivos en el seno de Estrujenbank. Su obra se hace más conceptual y va a fijar como motivo el mundo de lo vulgar, de lo cotidiano en su lado más precario a través de las imágenes encontradas en el medio urbano o en los emblemas de la baja cultura.
Es a partir de 1992, fecha de inflexión en su trayectoria, cuando se fijan los rasgos más característicos de su obra en el uso de la fotografía como base de sus retoques pictóricos y de la superposición de otras imágenes mediante el collage. Sus obras hablan en varios niveles que se superponen para crear significados contradictorios y sugerencias que entran en conflicto: pintura y fotografía, iconos publicitarios e imagen documental... Sus obras parecen tener varias lecturas: una base fotográfica que sirve como una estructura central de la imagen; una serie de retoques pictóricos que completan o suplantan la base fotográfica acentuando sus ritmos con el lenguaje inconfundible de la pintura; y, por último, una serie de estratégicas aportaciones en forma de collage que interfieren en la visión de conjunto de la obra. De esta manera, sus cuadros ubican al espectador en varias distancias en las que se van desvelando sus significados. Los escenarios escogidos por Ugalde para iniciar estos collages reflejan lo marginal, lo pobre o lo antiestético. Su obra desde un comienzo renuncia al acabado perfecto o a las formas pulcras y busca más bien los aspectos más impuros del mestizaje, algo obvio ya en el cruce de técnicas que caracteriza sus obras. Este aparente descuido, sin embargo, no desactiva la rotundidad del resultado.
En Ugalde el collage no es sólo una técnica, es un concepto, una manera de ensamblar contenidos diversos en un mismo soporte. En esto, sus obras no son sólo collages de fotografías barnizadas de pintura, sino también una especie de collage de tradiciones, las que llevan asociados los géneros artísticos que intervienen en sus obras. Tanto la tradición arraigada en la pintura informalista como el fotodocumentalismo pueden verse aludidos por la ironía de sus imágenes. Entre las obras de esta exposición pueden verse además propuestas menos conocidas en la trayectoria de Ugalde como el vídeo, obra sobre papel o montajes para espacios exteriores. El título, Parques naturales, da cuenta irónicamente de un nuevo modo de paisajismo a través del cual se retrata nuestro mundo desde una mirada hacia los márgenes y hacia los territorios más precarios de la realidad.
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