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MARIJKE VAN WARMERDAM
Nacida en 1959 à Nieuwer Amstel (Países Bajos), vive en Amsterdam
Dream Machine, 2006
Vídeo de 35 mm transferido a 16 mm, 2'56"
Cortesía de la artista y de la galería Estrany-de la Mota, Barcelona
Las obras de Marijke Van Warmerdam tienen algo a la vez de análisis fenomenológico y de fantasmagoría para poner en tela de juicio el acto mismo de visión. Sus fotografías, sus esculturas y sobre todo sus vídeos, que la han dado a conocer, tienen a menudo su origen en fenómenos naturales, físicos u ópticos que ella transfigura usando posibilidades de sublimación de la película: acontecimientos fijados, agrandados, descontextualizados,
durante un tiempo suspendido, vienen a anular el espacio circundante para imponer su propia escala, su temporalidad específica.
Dream Machine, uno de sus vídeos más recientes, es característico de ese tipo de metamorfosis para el ojo. La leche vertida en un vaso de agua se convierte en una experiencia visual hipnótica, en la que el paso de la transparencia a la opacidad total se convierte en un
paisaje movedizo y fascinante en el que los arabescos del líquido dejan paso progresivamente a un turbio monocromo. Su título, Dream Machine, es una alusión explícita a la máquina psicodélica construida por el escritor americano Brion Gysin en los años 60: una máquina productora de alucinaciones, compuesta de un tubo con agujeros, iluminado desde el interior, en rotación rápida, que produce un efecto retiniano epiléptico. Este objeto mismo procede de una experiencia óptica y de la exacerbación de un fenómeno natural: Brion Gysin cuenta cómo, durante un viaje en autobús durante un crepúsculo, fue cegado por la sucesión entrecortada de los rayos del sol poniente que se filtraban a través de los árboles. De la misma manera, la Dream Machine de Marijke Van Warmerdam multiplica los efectos fisiológicos de un fenómeno cualquiera mediante técnicas cinematográficas, pero esta vez con una intención más analítica y distanciada que psicotrópica.
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